No existen conversaciones con el gobierno de EE. UU., salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio.
Siempre hemos tenido disposición a sostener un diálogo serio y responsable con los distintos gobiernos de EE. UU., incluido el actual, sobre bases de igualdad soberana, respeto mutuo, principios de Derecho Internacional, beneficio recíproco sin injerencia en asuntos internos y con pleno respeto a nuestra independencia.